Herramientas para el bienestar

La adaptación

El poder de recuperarnos

Uno de los beneficios de adoptar un estilo de vida saludable es que nos hace más fuertes física, mental y socialmente. Y de esta fortaleza es que surge la adaptación. Un estilo de vida saludable nos prepara para enfrentar los contratiempos de la vida. Si usted tiene esa fortaleza se adapta a los problemas y adversidades. Cuando algo sale mal, ¿usted se recupera o se viene abajo? Cuando superamos la adversidad, usamos nuestra fortaleza interior y nos recuperamos más rápido ante los problemas y contratiempos, ya sea la pérdida del empleo, una enfermedad, una catástrofe o la muerte de un ser querido.

Si no tenemos capacidad de adaptación, nos trabamos en los problemas, nos sentimos como víctimas, nos atormentamos y adoptamos mecanismos de defensa no saludables, como el abuso del alcohol o las drogas. También hay mayor probabilidad de desarrollar problemas psíquicos.

La adaptación no hace que los problemas desaparezcan, pero facilita que los superemos y que encontremos disfrute en la vida y controlemos mejor el estrés. Adaptarse no significa enfrentarnos solos a los problemas. De hecho, ser capaz de buscar apoyo es una parte esencial de la adaptación.

La adaptación ayuda a protegernos contra los problemas que afectan la salud mental, como la depresión y la ansiedad. También ayuda a disminuir los factores que ponen en riesgo a las personas de desarrollar una enfermedad mental, como la falta de apoyo social, ser víctima de acoso o un trauma anterior. Y tener una capacidad de adaptación ayuda a controlar una enfermedad mental ya existente.

Ser más adaptable lleva tiempo y esfuerzo. Si cree que no progresa o si no sabe cómo empezar, considere ver a un psicólogo. Con la guía de un profesional de la salud mental, usted puede mejorar su capacidad de adaptación y su bienestar mental para poder alcanzar una vida más plena.

Mejorar su capacidad de adaptación

Mejorar su estabilidad emocional es tan importante como hacer ejercicios físicos. Si quiere fortalecer su capacidad de adaptación, intente seguir estos consejos.

Sea positivo. Haga relaciones fuertes y positivas con la familia y los amigos que le dan su apoyo y aceptación. Ofrezca ayuda voluntaria y participe en su comunidad o sea parte de una comunidad espiritual.

Concéntrese. Desarrolle un sentido de propósito en su vida. Concentrarse en algo significativo puede ayudarlo a compartir sus emociones, sentir gratitud y notar una mejoría en su bienestar.

Esté dispuesto a reírse. Tener sentido del humor en situaciones estresantes no quiere decir que usted las quiera evadir. La risa es un mecanismo de defensa útil.

Aprenda de sus experiencias. Recuerde la forma en que ha manejado sus contratiempos en el pasado. Acumule métodos y estrategias que lo ayuden en tiempos difíciles y no repita los que no le sirvieron.

Mantenga las esperanzas. No puede cambiar lo que pasó antes, pero siempre podrá mirar hacia el futuro. Busque algo cada día que indique un cambio para mejorar. Espere buenos resultados.

Cuídese. Preste atención a lo que necesite y sienta, tanto física como emocionalmente. Esto incluye participar en actividades y pasatiempos que disfrute, hacer ejercicios regularmente, dormir lo suficiente y alimentarse bien.

Lleve un diario. Escriba sobre sus experiencias, ideas y sentimientos. Le ayudará a ver las situaciones de forma diferente y a identificar patrones en su comportamiento y en sus reacciones.

Acepte los cambios. Estar consciente de que los cambios ocurrirán nos hace más fácil tolerarlos e incluso aceptarlos. Con un poco de práctica, usted puede aprender a ser más flexible y no ver el cambio con tanta ansiedad.

Establezca una meta. Haga algo cada día que le de un sentido de logro.

Actúe. Piense en lo que es necesario hacer e implemente un plan de acción.

Mantenga la perspectiva. Mire su situación en un contexto más amplio en su propia vida y en el mundo. Mantenga una perspectiva a largo plazo y sepa que su situación puede mejorar si usted se esfuerza activamente para lograrlo.

Practique controlar el estrés y las técnicas de relajación. Disfrute un sentido interior de paz y calma al poner en práctica técnicas de relajación y control del estrés como el yoga, la meditación, la respiración profunda, la visualización, la imaginería, el rezo o la relajación muscular.