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Reducir el estrés

¿Qué es el estrés?

Todos sentimos estrés. El estrés es la reacción del cuerpo a un cambio inesperado en la vida que requiere de un ajuste o de una respuesta física, mental o emocional. La causa puede ser interna: pensamientos sobre nosotros mismos, nuestra propia situación o la salud. La causa también puede ser externa: desde nuestro medio inmediato, otras personas como familiares, amigos y compañeros de trabajo, la naturaleza del trabajo que hacemos, hasta situaciones sociales o el ambiente económico, entre muchos otros.
 
El estrés es un fenómeno natural debido a la interacción que tenemos con los demás y con el ambiente. Sin embargo, la cantidad y el tipo de estrés es lo que indica que existe un problema que necesita atención. Conocer los síntomas del estrés es el primer paso para tratarlo (vea el recuadro). El estrés puede prevenirse, reducirse, controlarse y manejarse.
 
Tenga en cuenta que cada persona responde de manera diferente ante situaciones estresantes y nadie vive la misma experiencia. 

Estrés normal y positivo

El estrés puede actuar como una fuerza positiva e incluso creativa en nuestras vidas. Puede darnos el impulso para solucionar los problemas y nuestras necesidades diarias, tanto sociales como personales, y hacernos mejorar nuestra calidad de vida. Pero a veces no podemos cambiar una situación según nuestro deseo o el problema se nos hace insoportable. Entonces el estrés positivo se transforma en negativo.
 

Posible signos de estrés negativo

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Fatiga
  • Presión alta
  • Dificultad para dormir o falta de sueño
  • Dificultad para respirar
  • El aumento o pérdida de peso 
  • El dolor físico como rigidez muscular , dolor de espalda y dolor de cabeza
  • Malestares físicos como dolor de estómago , estreñimiento o diarrea
  • Problemas con las relaciones

Cómo prevenir y reducir el estrés

  • Hacer ejercicios con frecuencia.
  • Comer a su debido tiempo, en porciones bien balanceadas.
  • Dormir lo suficiente.
  • Socializarse con la familia, amigos y vecinos.
  • Meditar y mantener pensamientos positivos.
  • Escuchar música relajante.
  • No preocuparse por las cosas que uno no puede controlar.
  • Solucionar los problemas pequeños. Esto nos ayuda a sentirnos en control.
  • Prepararse lo mejor que uno pueda para sucesos que sabemos serán estresantes.
  • Tratar de ver el cambio como un reto positivo, no como una amenaza.
  • Tratar de resolver los conflictos con otras personas.
  • Hablar con un amigo de confianza, pariente o consejero.
  • Fijar metas realistas en el hogar y en el trabajo. Evite cargar su horario
  • Participar en actividades que no le resulten estresantes, como deportes, reuniones sociales o algún hobby.