La salud mental de los niños y adolescentes

¿Continúa preocupado?

Es fácil saber cuando el niño tiene fiebre. Un problema de salud mental en el niño es difícil de identificar, pero usted puede aprender a reconocer los síntomas. Los cambios repentinos en el comportamiento del niño alertan que puede existir un problema.

SEÑALES QUE ALERTAN QUE SU HIJO NECESITA AYUDA

NIÑOS PEQUEÑOS:

  • Cambios en el rendimiento académico.
  • Notas bajas a pesar de esforzarse bastante.
  • Preocupación o ansiedad excesiva (por ejemplo, no querer acostarse a dormir o no querer ir a la escuela).
  • Una tristeza que no termina.
  • Hiperactividad.
  • Pesadillas persistentes.
  • Desobediencia o agresividad persistentes.
  • Dañar o destruir cosas.
  • Un mal genio frecuente.

NIÑOS MÁS GRANDES O ADOLESCENTES

  • Uso de sustancias nocivas o ilegales.
  • No poder lidiar con los problemas y actividades diarias.
  • Cambios en el hábito de dormir y/o comer.
  • Quejas excesivas de enfermedades físicas.
  • Desafiar a la autoridad, ausentismo, robo y/o vandalismo.
  • Temor intenso a subir de peso.
  • Hacer demasiado ejercicio físico.
  • Un estado de ánimo negativo prolongado, con frecuencia acompañado de falta de apetito o ideas sobre la muerte.
  • Ataques frecuentes de ira que parecen surgir sin motivo.
  • Comportamiento explosivo.

¿LOS SUCESOS ESTRESANTES PUEDEN SER LA CAUSA DE LOS SÍNTOMAS?

Sí, sucesos como la muerte de un familiar, tener a uno de los padres enfermos, el  estrés de tener problemas financieros en la familia o el divorcio entre los padres pueden afectar a cada miembro de la familia, incluso al más pequeño. Es normal que el estrés incomode al niño; recuerde esto en cuanto note algún síntoma mental, emocional o de conducta en su hijo/a. Trate de darse cuenta si su hijo mejora con el tiempo. Si pasa más de un mes, hará falta ayuda profesional. 

ENTRE LOS PROBLEMAS DE SALUD MENTAL EN LOS NIÑOS ESTÁN:

¿CON QUIÉN HABLAR SOBRE SUS PREOCUPACIONES?

Puede consultar sus preocupaciones con:

  • Las personas que usted respete como padres.  
  • Los maestros de hijo/a y los consejeros de la escuela.  
  • El pastor de su iglesia o rabino de la sinagoga.
  • El médico de su hijo.
  • Algún profesional de la salud mental.

Haga preguntas y conozca todo lo que pudiera explicar la conducta o los síntomas que le preocupan. Tenga en cuenta que cada niño es diferente. Incluso en el desarrollo normal, cuando los niños adquieren el idioma y las habilidades motoras y sociales, cada uno es diferente. Pregunte si su hijo necesita ser evaluado por un especialista experto en problemas de conducta en niños y jóvenes. Este especialista puede ser un psiquiatra, psicólogo, trabajador social, enfermera de psiquiatría o un terapeuta cognitivo-conductual. Los educadores también pueden ayudar en la evaluación de su hijo.

Si lleva a su hijo a un especialista, pregunte: “¿Tiene experiencia en tratar los problemas que usted ve en mi hijo?” No tema entrevistar a más de un especialista para encontrar el más apropiado. Continúe aprendiendo todo lo que pueda sobre el problema o diagnóstico. Mientras más sepa, usted podrá tomar mejores decisiones en beneficio suyo, de su hijo y de su familia.

 

Fuentes: Mental Health America, Departamento de Salud y Recursos Humanos de los EE.UU. e Instituto Nacional de la Salud Mental