Lidiando con Trauma

La violencia doméstica

¿Qué es la violencia doméstica?

La violencia doméstica se define como cualquier acción o palabra abusiva, violenta, coercitiva, contundente o amenazante infligida por un miembro de la familia o del hogar contra otro. Según el Centro de Investigaciones sobre la Violencia Doméstica, una de cuatro mujeres ha sido víctima de violencia doméstica durante su vida. El Buró de Estadísticas Jurídicas cita que, como promedio, más de tres mujeres y un hombre son asesinados por su pareja íntima cada día en este país.

Indicadores de una relación abusiva

Si alguna de las siguientes señales de abuso es evidente en su relación, es importante que busque ayuda exterior lo más pronto posible. Un daño mayor puede prevenirse. Nadie merece ser tratado irrespetuosamente ni con violencia. Usted no está solo. Existe apoyo inmediato en Internet, por teléfono y en su comunidad.

El abuso emocional incluye insultos, celos extremos o desconfianza, un comportamiento controlador, de intimidación o terror, degradación pública o un patrón de conducta de humillación, de limitar el contacto con su familia o amigos y de querer seguirle el paso en todo momento.

El abuso físico incluye daño a la propiedad personal, cualquier contacto físico con la intención de causar molestia, temor o dolor, atemorizar a la persona conduciendo peligrosamente, amenazándole con violencia o con un arma, prohibiendo que salga de la casa o cerrándole la puerta de la casa para que no pueda entrar.

El abuso sexual incluye tratar a la persona como un objeto exigiéndole que se ponga cierta ropa, violándola (forzándola a tener sexo), usar objetos o armas para causarle daño durante el acto sexual, involucrar a otras personas en el acto sexual contra su voluntad, así como celos extremos y acusaciones de infidelidad.

Cómo ayudar

Si usted sospecha que una/un amiga/o o pariente es víctima de abuso, dígale que desea ayudarlo/a y que considera que corre peligro.

Escúchelo sin juzgarlo. Puede que se sienta avergonzado o culpable de la situación, a pesar de que no es así. Nadie merece ser maltratado.

Apóyelo/a con amistades y actividades que le ayuden a salir del aislamiento. El abuso empeora con el vacío. Mientras más conexiones haga la persona con el mundo exterior, más oportunidades tendrá para fortalecerse como individuo.

Ofrezca recursos de ayuda. Acompañe a la persona si quiere ir a la policía o a ver a un abogado. Ayúdele a buscar apoyo en Internet o en su comunidad. Asegúrele que no está solo/a.

Si presenta acusaciones a la policía, apóyelo/a para que inicie una demanda legal. Ayúdele también a documentar cualquier prueba de daño físico, como moretones, o escriba los detalles sobre los incidentes de abuso. Si la persona recibe atención médica, dígale a la enfermera o al médico que las heridas fueron causadas por violencia doméstica para que así puedan entrar esa información en el expediente médico, el cual puede usarse como evidencia luego ante el tribunal.

Recuérdele a su amiga/o o pariente que usted está disponible para ayudarle cuando estén listos para hablar sobre el tema o buscar ayuda adicional.    

Nadie merece ser maltratado. Si alguien es víctima de abuso, no es su culpa. Vea en las notas del recuadro siguiente los recursos disponibles para recibir ayuda de inmediato. Usted no está sola/o.